jueves, 8 de enero de 2026

HIDRATACIÓN ESPIRITUAL.

 La hidratación es esencial para la vida. Del mismo modo en que el agua física renueva nuestro cuerpo, necesitamos el agua espiritual que fluye de Cristo. Así como bebemos para mantenernos físicamente saludables, también debemos beber de la fuente inagotable de gracia que nos ofrece Cristo. Al satisfacer nuestra sed física, recordemos nuestra necesidad constante de la presencia de Dios en nuestras vidas. El agua espiritual que fluye de Cristo nos renueva, nos nutre y nos sostiene en todas las circunstancias.



La hidratación espiritual es el proceso de nutrir el alma para aliviar la "sequedad espiritual", que se siente como una desconexión o vacío, y se logra a través de prácticas como la oración, la meditación, la lectura de textos sagrados, el servicio a otros, la conexión con la naturaleza y el aprendizaje continuo, buscando una fuente de renovación y plenitud que no son las cosas mundanas, sino una fuente de gracia divina, representada a menudo como "agua viva". 



Versículo clave: "Cualquiera que beba de esta agua, volverá a tener sed; pero el que beba del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que brote para vida eterna." (Juan 4:13-14).

No basta con beber de Su agua una sola vez; debemos acudir a Jesús continuamente para mantenernos espiritualmente hidratados.

Al orar, leer la Palabra y meditar, estamos bebiendo de Su presencia y renovando nuestra fe diariamente.

Cuando vivimos llenos del Espíritu de Dios, comenzamos a reflejar Su paz y Su alegría en cada área de nuestra vida, convirtiéndonos en una fuente de bendición para otros.


domingo, 16 de noviembre de 2025

PARA REFLEXIONAR.

 


Frases del inspirado filósofo griego Tales de Mileto, 624-546 a.C. Fue matemático y geómetra.

- La cosa más difícil es conocernos a nosotros mismos; la más fácil es hablar mal de los demás.

- La felicidad del cuerpo se funda en la salud; la del entendimiento, en el saber.

- Lo más grande es el espacio que lo encierra todo. Lo más hermoso es el mundo, que es obra de Dios.

- Busca siempre un quehacer; cuando lo tengas, no pienses en otra cosa que en hacerlo bien.

- Cuida tus palabras; que ellas no levanten un muro entre ti y los que viven contigo.

- ¿Quién es feliz? El que tiene un cuerpo sano, se cubre con la paz de la mente y cultiva sus talentos.

- Aquel que es sabio no dice todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice.



Eres una persona luminosa cuando te amas, amas a Dios, y de verdad amas a todos.

Eres un alma luminosa cuando eres amoroso, bondadoso, afectuoso, generoso y cariñoso.

Eres esplendoroso, precioso y poderoso, al amar con dedicación, compasión, comprensión y pasión.

¡Qué rico que todos se llenen de alborozo cuando llegas, y sientan algo de tristeza cuando te vas!

Es fantástico ser un faro para muchos. Otros ya lo han sido, y lo son aún contigo.

En La Biblia se lee que el apóstol Pedro habla así de Jesús: “Él pasó haciendo el bien”.

¡Wau, maravilloso! Esa es la misión de amor para ti y todos: pasar haciendo el bien.



Un joven desubicado fue donde un sabio hombre que atendía a la gente debajo de un añoso roble.

Se acercó, hizo una reverencia y le dijo: Dicen que nacimos para ser felices, ¿dónde está la felicidad?

El sabio lo escuchó con amor y le dijo suavemente: Regresa mañana temprano, acá te espero.

El joven volvió y no había nadie, se puso a esperar, pero el sabio no aparecía.

Se le ocurrió sentarse debajo del árbol y, estando ahí, llegó un hombre y le consultó sobre la felicidad.

El joven se vio dando respuestas que le llegaban a la mente y el visitante asentía mientras oía:

La felicidad nunca está afuera, nace del amor y de sintonizar con Dios. Que no dependa de nada externo.

El joven miró bien y vio que el visitante era el sabio disfrazado. Aprendió que las respuestas están adentro.

miércoles, 12 de noviembre de 2025

CALMA TU SED CON JESÚS.

 La sed más profunda. 

Hoy quiero hablarles de algo que todos hemos experimentado: la sed. No solo esa sed física que nos hace buscar un vaso de agua, sino esa sed del alma que no se calma con nada de este mundo. Esa sed que se manifiesta en noches de insomnio, en días llenos de preocupación, en corazones cargados de culpa, temor y soledad. Hoy, la Palabra de Dios nos dice en  Juan 7:38 :  "¡Todo el que crea en mí puede venir y beber! Pues las Escrituras declaran: 'De su corazón, brotarán ríos de agua viva'."  ¿Estás sentado hoy? Jesús tiene el agua que tu alma necesita.



Reconoce las señales de un corazón sediento .

Así como el cuerpo da señales cuando necesita agua, el alma también muestra síntomas de sequía espiritual.

Síntomas del corazón sediento:  Irritabilidad, preocupación, culpa, temor, desesperanza, insomnio, soledad y días grises. Estas señales no son problemas a ignorar, sino un llamado a buscar la hidratación espiritual en Cristo.

No ignores tu sed:  Considera los dolores de tu corazón no como luchas, sino como indicadores de una necesidad más profunda: la necesidad de agua viva. Dios nos creó con esta sede para guiarnos hacia Él, la única fuente que puede satisfacernos completamente.

Reflexión:  ¿Has notado estas señales en tu vida? Hoy es el día de reconocerlas y acudir a Jesús, quien puede calmar tu corazón sediento.

Segundo punto: Jesús, la fuente inagotable 

Jesús nos invita a venir a Él y beber del agua viva que solo Él puede ofrecer.

La promesa de Cristo:  Él declara que de nuestro corazón brotarán ríos de agua viva si creemos en Él. Esta agua viva es Su Espíritu, que transforma y llena cada rincón de nuestro ser.

Ilustración práctica:  Puedes estar en medio de un río y aun así morir de sed si no decides beber. De la misma manera, la fuente inagotable de Jesús está a tu alcance, pero requiere que tomes la decisión de acudir a Él y recibir Su vida abundante.



Tercer punto: Bebiendo con frecuencia de Su presencia 

No basta con beber de Su agua una sola vez; Debemos acudir a Jesús continuamente para mantenernos espiritualmente hidratados.

Hábito de búsqueda constante:  Al orar, leer la Palabra y meditar, estamos bebiendo de Su presencia y renovando nuestra fe diariamente.

Resultado de beber del agua viva:  Cuando vivimos llenos del Espíritu de Dios, comenzamos a reflejar Su paz y Su alegría en cada área de nuestra vida, convirtiéndonos en una fuente de bendición para otros.




Conclusión: No vivas con sed espiritual 
Jesús nos promete sacar nuestro corazón sediento. No tienes que vivir con preocupaciones, soledad o desesperanza. Bebe del agua viva y deja que Su amor te renueve por completo. Hoy es el día de calmar tu seda espiritual y permitir que de tu interior fluyan ríos de agua viva.
Reflexión final: Un corazón lleno de vida. 
Dios no solo desea calmar tu sed, sino llenarte hasta que desbordes de Su presencia. ¿Estás dispuesto a rendirte y permitir que Él haga Su obra en ti? Recuerda, no necesitas vivir con un corazón seco; hay una fuente inagotable esperando por ti.

lunes, 6 de octubre de 2025

GEOMETRÍA DEL ALMA.

 En un mundo donde el progreso material y tecnológico ha alcanzado niveles sin precedentes, resulta paradójico que las sociedades más desarrolladas enfrenten tasas alarmantes de depresión, adicciones y desenlaces fatales. Este fenómeno, que desafía las explicaciones convencionales de la psicología y la sociología, encuentra una respuesta sorprendentemente actual en las reflexiones de san Agustín, un pensador del siglo IV cuya obra sigue resonando con una profundidad inquietante. Este artículo analiza críticamente las ideas centrales de su pensamiento, explorando cómo su comprensión del vacío interior puede ofrecer una brújula para la humanidad contemporánea.



San Agustín describe el vacío interior no como un defecto, sino como un mecanismo intrínseco de la naturaleza humana. En sus Confesiones, afirma que el alma humana está diseñada para lo trascendente, y que ninguna experiencia terrenal puede llenar completamente ese espacio. Esta idea, que podría parecer abstracta, tiene profundas implicaciones prácticas. En un mundo obsesionado con el consumo, el éxito y el placer, el vacío interior actúa como una alarma que nos recuerda que estamos buscando en los lugares equivocados.

La célebre frase de san Agustín, "Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti", encapsula la verdad fundamental de que el alma humana está diseñada para lo trascendente y que ninguna experiencia terrenal puede satisfacer plenamente esa necesidad. Esta verdad explica la paradoja que experimentan muchas personas: entre más logros materiales alcanzan, más vacío sienten en su interior. Según san Agustín, este vacío no es un defecto, sino una brújula que señala hacia nuestra verdadera naturaleza y destino: la unión con Dios. Es un recordatorio de que los bienes materiales, los logros profesionales y las relaciones humanas, aunque valiosos, son incapaces de llenar el espacio infinito del alma, que solo puede ser colmado por lo eterno. Este vacío, lejos de ser un problema, es una invitación a buscar en lo trascendente aquello que el mundo no puede ofrecer.



La metáfora de Agustín sobre la "geometría del alma" es particularmente reveladora. Imagina un recipiente triangular que intentas llenar con objetos cuadrados: no importa cuántos introduzcas, siempre quedará un espacio vacío. De manera similar, el alma humana está diseñada para contener algo específico: lo infinito. Este concepto, lejos de ser una simple especulación teológica, encuentra eco en la psicología moderna. Viktor Frankl, fundador de la logoterapia, describió el vacío existencial como una señal de la falta de sentido en la vida, una idea que complementa la visión agustiniana de que el vacío es una brújula hacia lo trascendente.

Sin embargo, esta reflexión no se limita al ámbito individual. Desde una perspectiva social y política, el vacío interior también se manifiesta en las estructuras de poder y en la organización de las sociedades. Cuando los gobernantes y las instituciones ignoran la dimensión trascendente del ser humano, se generan sistemas que priorizan el materialismo, el poder y el control, dejando de lado los valores espirituales y éticos que deberían guiar la vida pública. 

Como se ha señalado en la tradición cristiana... El distanciarse de  Dios es la raíz de todos los males" . Por tanto, el vacío interior no es solo un problema personal, sino también un síntoma de una sociedad que ha perdido su conexión con lo divino.



La dispersión interior: el enemigo de la plenitud

Uno de los aportes más profundos de san Agustín es su análisis de la dispersión interior. En su tiempo, describió cómo los deseos y energías humanas, cuando se fragmentan en múltiples direcciones, generan caos interno y perpetúan el vacío. Hoy, este fenómeno podría describirse como "multitasking emocional", una condición en la que las personas intentan satisfacer simultáneamente deseos contradictorios: éxito profesional, reconocimiento social, placer sensual, seguridad económica, entre otros.

El pensamiento cristiano complementa esta idea al señalar que esta dispersión no solo ocurre a nivel individual, sino también en las estructuras sociales y políticas. La fragmentación de los valores éticos y espirituales en la vida pública genera un caos que se traduce en corrupción, injusticia y desigualdad. La autoridad política debe actuar dentro de los límites del orden moral y garantizar las condiciones del ejercicio de la libertad . Sin embargo, cuando los gobernantes se alejan de estos principios, la dispersión interior de los individuos se refleja en una sociedad desordenada y carente de propósito.

San Agustín propone la unificación interior como el camino hacia la plenitud, un proceso que solo puede ocurrir alrededor de un centro lo suficientemente grande como para contener todas nuestras dimensiones: Dios. De manera similar, la unificación de una sociedad solo puede lograrse cuando sus líderes y ciudadanos colocan a Dios en el centro de sus decisiones y acciones. Esto implica reconocer que "todo poder viene de Dios" y que la autoridad debe ejercerse como un servicio al bien común, no como un medio para satisfacer ambiciones personales.

El orden correcto del amor, según Agustín, implica colocar a Dios en el centro, permitiendo que todo lo demás encuentre su lugar adecuado. Este enfoque no niega el valor de los bienes terrenales, sino que los sitúa en una jerarquía que refleja la verdadera naturaleza del ser humano. Este principio también se aplica al ámbito político: el gobernante sabio, según la tradición cristiana, ama a su pueblo más que a sí mismo y busca el bien común por encima de sus intereses personales. La sabiduría política, como se ha señalado, consiste en amar a Dios sobre todas las cosas y a los demás como a uno mismo

La relevancia del pensamiento de san Agustín en el contexto contemporáneo no puede ser subestimada. Su análisis del vacío interior, la dispersión y el orden del amor ofrece una perspectiva profundamente transformadora para una sociedad que lucha por encontrar sentido en medio de la abundancia material.



ORANDO Y OBRANDO.

 Para muchos es muy difícil aceptar su relación de amor con todos los seres humanos.

 Esta separación es la causa de los males que aquejan al mundo, luchas y guerras. 

Hay que empezar a corregir en ti mismo, y en tus relaciones personales con todos.

Deja de señalar con el dedo y de criticar a las almas con las que no te llevas bien. 

Pon tu propia casa en orden. Mejora tú, sin necesidad de hacer pedazos a tus semejantes.

 Ama, sé compasivo y deja de juzgar o señalar las faltas y defectos de otros. 

Pon todas las cosas en orden en tu interior, y podrás ayudar a tus semejantes con tu ejemplo.

No con críticas o juicios. Ama a todos como Yo te amo. Ofrece tu ayuda, tu ánimo, y mira lo mejor en ellos.




La razón para soltar el egoísmo no es la culpa, es simplemente, porque es poco práctico y no funciona. 
 Es demasiado costoso. Consume demasiada energía y retrasa el cumplimiento de los objetivos.
Por su propia naturaleza, el pequeño yo, sin amor, es la fuente de egoísmo y los apegos. 
 Todos somos seres poderosos, pero nos hemos vuelto inconscientes de nuestro poder.
Lo hemos negado y proyectado en los demás por no amarnos y por la sensación de pequeñez.
Ámate mucho y cambiarás el egoísmo por altruismo.
Ama a Dios para que llene tu corazón.




Hay una distancia sideral entre saber y actuar. ¿De qué sirve saber sin practicar?
  Sabes que comer sano es saludable, pero te llenas con comida chatarra. Así saber es inútil.
  Algunos van de Taller en Taller y de libro en libro, pero no aplican lo que oyen o leen.
  Elige amarte mucho para aplicar la información de amor y sabiduría en tu vida.
  Acaso alguna vez has escuchado esta frase sabia: la práctica es la que hace al maestro.
 Correcto. Entonces, para dejar de ser un aprendiz y convertirte en maestro, aplica lo que sabes.
  Un sabio guía nos dejó esta buena enseñanza: “La práctica es el puente entre la intención y el logro”.
  Ámate y cree que la práctica es la forma más efectiva de aprender, crecer y mejorar.

viernes, 12 de septiembre de 2025

REFLEXIONES DE SAN AGUSTÍN.

 Te has preguntado alguna vez cómo llevar una vida plena y satisfactoria siguiendo tus propios deseos? En su obra «Ama y haz lo que quieras», San Agustín nos invita a reflexionar sobre el verdadero significado del amor y la libertad, mostrándonos cómo al vivir en armonía con nuestros anhelos más profundos podemos alcanzar la felicidad y la realización personal.



San Agustín fue uno de los más grandes pensadores cristianos de la antigüedad, cuyas ideas continúan siendo relevantes en la actualidad. Nacido en Tagaste, en el norte de África, en el año 354 d.C., Agustín pasó por diversas etapas en su vida antes de convertirse al cristianismo y dedicarse por completo a la fe. Sus escritos abarcan una amplia gama de temas, desde la teología hasta la filosofía, y su influencia se extiende a través de los siglos.

El concepto de amor en la obra de San Agustín

Una de las ideas más impactantes de San Agustín es su reflexión sobre el amor como motor de la acción humana. En su obra «Ama y haz lo que quieras», Agustín expone la idea de que el amor a Dios y al prójimo son los principios rectores de una vida moral y plena. Para él, amar a Dios implica obedecer sus mandamientos y buscar siempre su voluntad, lo cual nos lleva a actuar de manera justa y bondadosa con nuestros semejantes.



La libertad y la responsabilidad según San Agustín

En su obra, San Agustín también aborda el tema de la libertad humana y la responsabilidad moral. Para él, la verdadera libertad está en elegir lo que es bueno y justo conforme a la voluntad divina. Así, el amor se convierte en la guía que nos orienta en nuestras decisiones y nos hace responsables de nuestros actos ante Dios y ante los demás.

La actualidad de las enseñanzas de San Agustín

A pesar de haber vivido en una época muy distinta a la nuestra, las enseñanzas de San Agustín siguen siendo relevantes en la actualidad. Su enfoque en el amor como principio fundamental, su reflexión sobre la libertad y la responsabilidad, y su profunda fe en Dios son aspectos que pueden iluminar nuestro camino espiritual en el mundo contemporáneo. Estudiar la vida y obra de San Agustín nos invita a reflexionar sobre nuestros propios valores y creencias, y a buscar la verdad y la sabiduría en medio de las complejidades de la vida moderna.



¿Qué significa la frase «ama y haz lo que quieras» según San Agustín en el contexto de la Biblia?

Según San Agustín, «ama y haz lo que quieras» significa que cuando una persona ama verdaderamente a Dios y al prójimo, sus acciones estarán en línea con la voluntad divina.

¿Cómo podemos aplicar el consejo de «ama y haz lo que quieras» en nuestra vida cristiana?

Amar a Dios sobre todas las cosas y buscar su voluntad nos llevará a desear lo que es bueno y agradable a sus ojos. Al amar a Dios de corazón, nuestras acciones reflejarán su amor y nuestro deseo será hacer lo que agrada a Él.

¿Cuál es la relación entre el amor y la libertad en la enseñanza de San Agustín sobre «ama y haz lo que quieras»?

En la enseñanza de San Agustín sobre «ama y haz lo que quieras», la relación entre el amor y la libertad radica en que el verdadero amor, guiado por Dios, lleva a una libertad interior que permite actuar en conformidad con la voluntad divina.

sábado, 8 de marzo de 2025

LA NATURALEZA TE CONECTA CON DIOS

 Seguro que has notado lo bien que te sientes después de dar un paseo por la naturaleza. O qué tan relajado te sientes cuando caminas por un parque, trabajas en un jardín, caminas descalzo por la playa o incluso cuando te recuestas en el césped.

¿A qué se debe esa sensación de plenitud? Hay algo en la conexión con la naturaleza que armoniza nuestros ritmos internos, induce la paz interior y nos recarga.



“El amor de Dios es el móvil fundamental de todo lo creado… Entonces, cada criatura es objeto de la ternura del Padre, que le da un lugar en el mundo. Hasta la vida efímera del ser más insignificante es objeto de su amor y, en esos pocos segundos de existencia, él lo rodea con su cariño”. Todo el universo material es un lenguaje del amor de Dios, de su desmesurado cariño hacia nosotros. El suelo, el agua, las montañas, todo es caricia de Dios”.



Este mundo sobre conectado nos ha animado a desconectarnos cada vez más de la naturaleza. y con el trajín del día a día en que vivimos, nos olvidamos de mirar a nuestro alrededor y contemplar la belleza de la creación. En nuestro mundo moderno, en donde muchas veces ponemos mucha prioridad al quehacer, nos olvidamos de la importancia de hacer un alto para conectarnos con nosotros mismos, con la belleza que nos rodea, que nos invita a contemplar la maravillosa obra de Dios y vivimos en constante estrés y tensión, postergando lo esencial.


Esta tensión en nuestro sistema crea estrés y ansiedad. Con el tiempo, también afecta nuestra salud física y mental. Contemplar la naturaleza nos ofrece una oportunidad para recobrar esa sensación de calma y bienestar que ocurre cuando hacemos una pausa y vemos la presencia de Dios en todo lo creado.

Estar cerca de la naturaleza o verla, mejora nuestro bienestar. La pregunta es ¿por qué?



No hay duda de que estar en la naturaleza, o incluso ver imágenes de ella, reduce los síntomas fisiológicos del estrés en nuestro cuerpo. Lo que significa que es menos probable sentirnos ansiosos o temerosos cuando estamos rodeados por la naturaleza y, por lo tanto, podemos estar más abiertos a otras personas y a patrones de pensamientos creativos.

Además, la naturaleza a menudo induce asombro, reverencia, y todas las emociones que se sabe que tienen una variedad de beneficios, que promueven desde el bienestar y el altruismo hasta la humildad y la salud.

Asimismo, se ha descubierto que pasar tiempo en la naturaleza ayuda con problemas de salud mental como la ansiedad y la depresión. Esto podría deberse a la combinación entre la actividad física regular y el contacto con estar al aire libre en la naturaleza y en medio de esa pausa recordar lo valiosos que somos para Dios, quien nos ha dado esta hermosa casa en donde vivir.


Puede que vivamos encerrados en nuestro propio mundo, pero contemplar la naturaleza es tan simple como ir al parque y agudizar tus sentidos.

Visión: contempla el color verde y los paisajes que te ofrece la naturaleza.

Olfato: inhala los aromas y la fragancia de los árboles.

Oído: escucha los sonidos de la naturaleza, los cantos de los pájaros, el movimiento de las hojas, etc.

Tacto: Siéntate o échate en el césped, y coloca todo tu cuerpo y mente en la atmósfera en la que te encuentras.

Gusto: Prueba los alimentos que te provee la naturaleza, como los frutos, hojas, etc.

En suma, la naturaleza literalmente nos trae a la vida y nos ayuda a estar conectados con nuestra esencia, especialmente con nuestro Creador, quien hizo todas las cosas y vio que era bueno.

HIDRATACIÓN ESPIRITUAL.

 La hidratación es esencial para la vida. Del mismo modo en que el agua física renueva nuestro cuerpo, necesitamos el agua espiritual que fl...